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Estados Unidos envía el portaviones más grande del mundo a Oriente Medio en medio de las tensiones con Irán

Es el USS Gerald R. Ford, el mismo que Donald Trump movilizó al Caribe para presionar a Venezuela a fin del año pasado. Es la segunda nave de guerra que envía a la región. La Casa Blanca amenazó con acciones militares contra Teherán.

El Pentágono ordenó movilizar a Oriente Medio el portaviones que desplegó en el Caribe para la operación de captura de Nicolás Maduro en Venezuela, una medida que aumenta la presión militar sobre Irán para que acceda a un pacto sobre armas nucleares. “En caso de que no hagamos un acuerdo, lo necesitaremos”, advirtió el presidente Donald Trump.

El portaaviones USS Gerald R. Ford, el más grande del mundo, recibió la orden de zarpar del mar Caribe rumbo a Oriente Medio, dijeron fuentes familiarizadas con los planes a la mañana temprano, pero el propio presidente la confirmó luego.

El buque, que es una verdadera fortaleza flotante con 5.000 soldados a bordo y decenas de cazas, se sumará a otro portaviones ya desplegado en la región y otras naves de guerra que la acompañan, mientras Trump aumenta la presión sobre Teherán para que alcance un acuerdo nuclear.

Consultado sobre el desplazamiento del USS Ford por los periodistas que viajaban con él rumbo a la base militar en Fort Bragg, en Carolina del Norte, Trump señaló: «Bueno, en caso de que no hagamos un acuerdo, lo necesitaremos.» Si se llega a un acuerdo, continuó, «se irá muy pronto.»

Washington y Teherán mantuvieron la semana pasada conversaciones indirectas sobre el futuro del programa nuclear iraní, pero Trump advirtió el jueves de «consecuencias muy traumáticas» para la República Islámica si no se logra un arreglo sobre el tema.

Más presión militar

En enero, el magnate republicano ya había dispuesto el envío de un primer portaviones, el USS Abraham Lincoln, a la región del Golfo, donde permanece como mecanismo de presión contra Irán. La llegada del USS Ford le otorgaría una mayor capacidad ofensiva.

El Ford fue un actor clave en la operación militar que se llevó a cabo el 3 de enero para capturar a Maduro, que se resistía a abandonar el poder.

Algunos de sus aviones de combate participaron en los bombardeos lanzados sobre Caracas que permitieron la captura del líder chavista y su esposa, quienes fueron trasladados a Nueva York para ser juzgados por cargos de narcotráfico.

La presión sobre Irán viene creciendo desde principios de año. Si bien Teherán y Washington mantuvieron conversaciones indirectas en Omán la semana pasada, Trump advirtió el jueves a Irán que no alcanzar un acuerdo con la Casa Blanca sería “muy traumático” para ellos.

“Supongo que durante el próximo mes, algo así», apuntó Trump en respuesta a una pregunta sobre sus plazos para llegar a un acuerdo con la República Islámica sobre su programa nuclear. «Debería ocurrir rápido. Deberían aceptar muy rápido”.

El incremento de la presión sucede luego de la visita el miércoles a la Casa Blanca del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, con quien Trump mantuvo largas conversaciones.

Netanyahu llama a la Casa Blanca a presionar a Teherán para que reduzca su programa de misiles balísticos y retire su apoyo a grupos insurgentes como Hamas y Hezbollah como parte de cualquier acuerdo.

La retórica de Trump sobre Irán, que viene manteniendo en los últimos meses una dura represión contra manifestantes opositores, ha cambiado notablemente en el último mes. Al principio parecía sugerir que quería intervenir, diciendo a quienes protestaban contra el régimen del país que «la ayuda está llegando». Pero en ese momento Estados Unidos tenía pocos recursos militares disponibles.

Eso cambió con la llegada del grupo de ataque del portaaviones Lincoln, pero para entonces el régimen iraní había recuperado en gran medida el control de las calles matando a miles de personas, y posiblemente decenas de miles, en la represión más brutal de la historia reciente del país.

Mientras tanto, el enfoque del presidente estadounidense parecía haberse desplazado hacia frenar el programa nuclear iraní.

Mark Cancian, asesor principal del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, dijo a The Washington Post que la decisión de ampliar el despliegue del Ford aumenta las apuestas que Estados Unidos atacará. «Cuando llegue allí, habrá mucha presión para usarlo», dijo Cancian.

La orden de Trump también llega, a pesar de que un alto oficial de la Marina, el almirante Daryl Caudle, advirtió públicamente el mes pasado que el Ford y otros buques que componen su grupo de ataque necesitan mantenimiento rutinario, diciendo que habría «cierta resistencia» por su parte si se solicitara una prórroga del despliegue, que normalmente dura unos siete meses para cumplir con los calendarios de reparaciones.

La tripulación está a punto de cumplir 8 meses a bordo. Cualquier prórroga, añadió el almirante Daryl, también tendría un impacto en los marineros y sus familias.

Fuente: Clarín / AGP

Editor: EM