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Cayó otro presidente peruano: el turno de José Jerí

El Congreso postergó para la tarde de este miércoles la elección del nuevo presidente, que saldrá entre uno de los legisladores. Este nuevo cambio de gobierno se da a menos de dos meses de las elecciones generales del 12 de abril.

Cayó otro presidente peruanoJosé Jerí, que asumió la presidencia el 10 de octubre pasado en reemplazo de la destituida Dina Boluarte, duró apenas cuatro meses en el cargo. Fue censurado por el Congreso acusado de favorecer intereses particulares de empresarios con los que se reunió en secreto y de contrataciones irregulares en el gobierno. La fiscalía le ha iniciado investigación por tráfico de influencias y patrocinio ilegal. Fue censurado con 75 votos de los 102 legisladores presentes, de un total de 130. Hubo 24 votos en contra y tres abstenciones. Hasta el cierre de este despacho, el destituido presidente no se había pronunciado sobre su destitución.

El Congreso postergó para la tarde de este miércoles la elección del nuevo presidente, que saldrá entre uno de los legisladores. Este nuevo cambio de gobierno se da a menos de dos meses de las elecciones generales del 12 de abril. El nuevo presidente, el octavo en diez años, deberá ejercer el cargo por cinco meses, hasta el 28 de julio, cuando asumirá el gobierno que salga de las elecciones.

Mayoría simple

Jerí llegó a la presidencia de la República por ser el titular del Congreso cuando fue destituida Boluarte, que no tenía vicepresidente. Ella era la vicepresidenta que pasó a ocupar la presidencia cuando el Congreso destituyó al mandatario Pedro Castillo el 7 de diciembre de 2022. Por ser Jerí presidente del Congreso encargado de la presidencia de la República, el Congreso utilizó la figura de la censura al titular del Parlamento, con lo que automáticamente dejó de ser jefe de Estado al ejercer ese cargo por ser presidente del Congreso, y no la vacancia presidencial para sacarlo del cargo. A diferencia de la vacancia presidencial que requiere dos tercios de los miembros del Parlamento unicameral, 87 votos, la censura que se aplicó se aprueba con mayoría simple. La mayor parte de sus aliados de derecha y ultraderecha le quitaron el apoyo a Jerí buscando desmarcarse en época electoral de los escándalos del presidente al que ellos pusieron en el cargo. Se quedó con el respaldo del fujimorismo, que intentó salvar al presidente al que controlaba, pero eso no le alcanzó.

La caída de Jerí comenzó cuando en enero se filtró una foto en la que se le veía encapuchado para no ser reconocido ingresando de noche a un restaurante de comida china para una reunión secreta, en un ambiente reservado del local, con dos cuestionados empresarios chinos que tienen negocios con el Estado. Esa reunión ocurrió el 26 de diciembre. Uno de esos empresarios, Zhihua Yang, dueño del restaurante, se volvió a reunir en secreto con el presidente en la primera semana de enero en un bazar propiedad del empresario.

Constructoras chinas vinculadas a Zhihua Yang, señalado como un operador y subcontratistas de estas empresas, han obtenido millonarios contratos con el Estado durante el gobierno de Jerí para distintas obras, por 580 millones de dólares. Una investigación parlamentaria de 2024 acusó a estas empresas de pagar coimas para ganar licitaciones y no cumplir con las obras. Tres días antes de su comida secreta con el presidente, el empresario había pedido al gobierno una ampliación de tres años para entregar la obra de una hidroeléctrica que no ha cumplido con terminar a tiempo y así evitar perder un negocio de 24,4 millones de dólares y pagar una multa de 224 mil dólares. Pero estalló el escándalo de esa reunión y le negaron la ampliación.

El otro empresario que estuvo en la comida secreta que gatilló la debacle del gobierno, Ji Wu Xiaodong, está procesado por tráfico de madera ilegal de la Amazonia. Por esa causa tiene una orden de detención domiciliaria, pero eso no le impidió entrar a Palacio de Gobierno para reunirse en otra ocasión con el presidente junto a otros empresarios chinos.

Pobre defensa

Los argumentos de defensa de Jerí lo hundieron más. Dijo que esa comida secreta con empresarios con negocios con el Estado fue casual y solamente hablaron sobre las celebraciones por el día de la amistad peruano china. Nadie le creyó. Sobre el encuentro con Zhihua Yang en el bazar del empresario, revelado por una cámara de seguridad, se justificó diciendo que había ido a comprar caramelos chinos. Ha insistido que no sabía que Zhihua Yang, que ha reconocido es su amigo, tenía millonarios negocios con el Estado. Pero Jerí integró la comisión parlamentaria que investigó los contratos con el Estado de constructoras chinas acusadas de pagar coimas para ganar obras públicas y que menciona los vínculos de Zhihua Yang con esas empresas.

La situación de Jerí se agravó cuando se reveló que cinco mujeres que habían ido a visitarlo a Palacio de Gobierno, visitas que se prolongaron hasta por más de diez horas, días después de esos encuentros habían sido contratadas por el Estado. La lista de contrataciones irregulares luego de largas visitas fue creciendo con los días. Se habla de una veintena de casos.

Antecedentes

Antes de llegar a la presidencia, Jerí ya tenía graves denuncias. En enero de 2025 fue acusado de violación sexual, caso archivado en una cuestionada decisión fiscal poco después que asumió como titular del Congreso. También ha sido señalado de cobrar coimas para facilitar obras cuando era legislador. A pesar de esos antecedentes, la coalición parlamentaria de derecha y ultraderecha decidió elegirlo titular del Congreso en julio de 2025. Jerí era un legislador gris, de peso menor, dentro de esa coalición. Lo escogieron como presidente del Congreso porque los principales partidos y figuras de esa alianza parlamentaria optaron por no exponerse en un año electoral en la presidencia de un Congreso con más de 90 por ciento de rechazo ciudadano.

Por sus cuestionables antecedentes, cuando cayó Boluarte la oposición parlamentaria de izquierda y de centro demandó que se elija a un nuevo titular del Congreso para que reemplace a la destituida presidenta y no asuma la jefatura del Estado alguien que cargaba acusaciones de corrupción y violación sexual. Pero la coalición de derecha y ultraderecha respaldó a Jerí. Ahora algunos de ellos pretenden distanciarse.

El poco vuelo intelectual y político que Jerí evidenció como legislador, y sus oscuros antecedentes éticos, quedaron ratificados en su breve gestión como presidente del país.

Agencia Prensa Cívica

Editor: EM