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Malvinas: Homenajean a un represor con tres condenas en el Senado

Tiene tres sentencias por crímenes de lesa humanidad. Está en libertad condicional. Ya había sido agasajado en un regimiento de Misiones. En enero, Petri le dio la baja del Ejército, lo que enardeció a la familia militar.

Horacio Losito tiene tres condenas en su haber por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura. En enero pasado, el ministro de Defensa, Luis Petri, le dio la baja del Ejército argentino. Sin embargo, en el Senado –donde reina Victoria Villarruel–lo agasajaron como un héroe. Es parte de una maniobra del Gobierno de La Libertad Avanza (LLA) que, pese a sus diferencias, intenta usar la Guerra de Malvinas como caballo de Troya para lavarles la cara a los represores.

Ésta es la semana de Malvinas en la Cámara alta, un tema sensible para la vicepresidenta, cuyo padre, Eduardo Marcelo Villarruel, combatió en las islas en 1982. El lunes, hubo un panel titulado “Los guerreros de Top Malo House hablan del feroz combate”. Fue organizado por el periodista Nicolás Kasanzew –director de Gesta de Malvinas del Senado– y Daniel Abate –director de Cultura de esa cámara. Estuvo también presente, el responsable de Relaciones Parlamentarias Marcelo Cinto Courtaux, hijo homónimo del represor condenado por los secuestros de militantes montoneros que participaron de la Contraofensiva.

Losito, que viene siendo un eje de discordia en la política de Defensa de LLA, fue uno de los oradores destacados. Contó, por ejemplo, cómo los arengó Aldo Rico –a cargo de la Compañía de Comandos 602, que secundaba Villarruel padre– antes de la pelea.

–Y recuerden: si tienen frío en los pies, el mejor lugar para calentarlos es el vientre de un inglés– fueron sus palabras, según el recuerdo de Losito, que concedió: “Duro, pero así es la guerra”.

Losito comenzó su carrera en Corrientes en 1973, cuando fue destinado al Regimiento de Infantería (RI) 9. Fue enviado al Operativo Independencia, y luego volvió a Corrientes en agosto de 1976, cuando empezó a servir en el área de inteligencia del RI9. En los ‘80 fue parte del movimiento carapintada. A principios de este siglo, oficiaba de agregado militar en Roma. Néstor Kirchner ordenó su regreso cuando supo de boca de los familiares de la masacre de Margarita Belén que él había estado involucrado en esa matanza de detenidos.

En octubre de 2004 lo detuvieron por crímenes de lesa humanidad. Cinco años más tarde recibió su primera condena –a 25 años de prisión– por los delitos cometidos en Corrientes. Dos años después, fue sentenciado a prisión perpetua por la masacre de Margarita Belén. En 2023, recibió su tercera condena –a 25 años de prisión.

Losito estaba desde abril de 2020 en prisión domiciliaria. En diciembre de 2023, el Tribunal Oral Federal (TOF) de Resistencia le otorgó la libertad condicional, que fue recurrida por la fiscalía y las querellas. La Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal les dio la razón y revocó el beneficio. Sin embargo, a fin del año pasado, el TOF de Resistencia volvió a otorgarle la condicional –tema que ahora está a estudio de la Casación.

En febrero de 2024, Losito protagonizó una polémica después de que se conoció que fue recibido con honores en el Regimiento de Apóstoles, Misiones, donde está destacado su hijo Mariano. Defensa informó, ante una consulta de este diario, que había sancionado a los responsables del agasajo, aunque no especificó cuáles fueron las medidas disciplinarias ni quienes las recibieron. 

En enero, Losito fue dado de baja del Ejército por determinación de Petri. Esto implica que ya no pertenece a la fuerza ni puede recibir una remuneración.  La decisión del ministro generó un tembladeral dentro de la familia militar. Las organizaciones que se reconocen de “memoria completa” lo fustigaron. Cecilia Pando escribió que era una medida que podría haber esperado de una gestión kirchnerista, pero no de Petri. Algo pareció romperse allí. El hilo aparentemente se cortó por lo más fino. En febrero pasado, Petri decidió echar al director de Derechos Humanos del Ministerio de Defensa, Lucas Miles Erbes, que había hecho mérito para ser querido por la familia militar: había desmantelado los equipos que relevaban los archivos de las Fuerzas Armadas para contribuir con las causas de lesa humanidad y había ido de visita al penal de Campo de Mayo.

En el Senado dejaron en claro que no perdonaban la decisión de Petri. “Vano intento, ningún tinterillo puede separar del Ejército argentino a un héroe de la Patria”, vociferó Kasanzew que recibió un aplauso cerrado en respuesta.

En Defensa no se quedan atrás a la hora de reivindicar a quienes fueron señalados como responsables de violaciones a los derechos humanos durante el terrorismo de Estado. Tal es el caso del capitán Pedro Giachino, el primer caído en las islas. Su cuadro fue retirado del Concejo Deliberante de General Pueyrredón cuando se conocieron las primeras denuncias que lo sindicaban actuando en los centros clandestinos de detención.

Desde su cuenta de X, el subsecretario de Planeamiento Guillermo Madero le dedicó un “recuerdo especial” a Giachino. El Senado también promocionó un documental que se estrenó en el cine Gaumont sobre Giachino, a quien se lo presenta como “héroe”.

En su línea de difundir spots para cada fecha especial, la Casa Rosada distribuyó un video protagonizado por Carlos Bianchi (Armada), Daniel Esteban (Ejército-Universidad de la Defensa) y Ernesto Rubén Ureta (Aeronáutica). Bianchi fue separado de la jefatura del Batallón de Infantería de Marina (BIM) 5, con asiento en Ushuaia, en abril de 2007 por decisión de la entonces ministra Nilda Garré. Fue después de que recibiera las denuncias de dos conscriptos que señalaban que Bianchi había ordenado estaquearlos durante la Guerra.

*Lucía Bertola / Página 12

Editor: EM