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Murió Adrián Bar, pionero del rock nacional

El legendario guitarrista falleció a los 73 años, deja un legado musical de trascendencia.

Por Edgardo Miller. Adrián Bar vivió muchos años de su vida en Villa Bosch, un popular barrio del conurbano bonaerense, cercano a la Ciudad de Buenos Aires.-

Soy de Villa Bosch como Adrián, en varias ocasiones nos encontrábamos en la estación de trenes del entonces Ferrocarril Urquiza para compartir 40 minutos de viaje hasta Buenos Aires. En los años ’80 con Orion’s Beethoven ya convertido en Orion’s, Adrián y Ronny me pidieron que sea su manager. Fue una experiencia corta, pero inolvidable. La banda estaba integrada por Adrián Bar, Ronan Bar, José Luis González, Alberto Varak y Horacio Varbaro. Esta etapa es sin duda la más importante en cuanto repercusión para Adrián y el grupo.

Nunca perdí el contacto con ellos, sin embargo el tiempo me acerco más a Ronny Bar, con quien tenemos muchas cosas en común. La partida de Adrián es un golpe duro para la música, no solo dejo un gran legado musical, sino que también a finales de 2025 publico el libro «Bueno Nada», que recopila relatos, poesías, reflexiones y datos biográficos con prólogos de Katja Alemann y Lula Bertoldi, editado por Mandíbula Producciones. 

Su productora Mandíbula Producciones emitió un comunicado que dice: “Lamentablemente queremos comunicar a toda la comunidad artística, rockera, a los medios y al público en general el fallecimiento de uno de los pioneros de nuestro rock nacional, Adrián Bar está descansando en paz”.

Hace algunos años Adrián Bar publico en sus redes su pensamiento sobre la etapa de la vida que le tocaba vivir, “Finalmente me llegó ese tiempo al que denominan ‘vejez’, donde las cosas circunstanciales suceden en forma diferente a las que estábamos acostumbrados. A mí me pasa, hay cosas que ya no puedo hacer, es lógico, al cuerpo le pasan factura por los excesos realizados, llevo en mi mochila un par de condiciones físicas complicadas, pero no me quejo ni me arrepiento, sigo viviendo como siempre, como toda la vida, es verdad, con algunas limitaciones, pero con el fuego eterno que llevamos dentro brillando, encendido. Cada segundo, cada instante son eternos y efímeros a la vez”

Daniel Ripoll -Ex director de la Revista Pelo- escribió en la contratapa de «Bueno Nada», “Si cada ser humano es en sí mismo la representación carnal de ese uno con el universo, tiendo a creer que Adrián Bar es una de las personas (y personajes) más representativos, o al menos su mente, de esas capacidades y concentraciones múltiples”. 

Me queda una pequeña anécdota de un viaje en el tren Urquiza, mes de enero con fuertes calores, Adrián vestía un jardinero sobre la piel, sin remera, nos sentamos en asientos enfrentados para poder charlar, llega el guarda y le dice que así como esta vestido no podía viajar, él se negó a colocarse otra vestimenta y en la próxima estación lo bajaron, obviamente yo solidariamente también lo acompañe. Se va un ser muy ético, sencillo, honesto, talentoso y rebelde por antonomasia.

Adios amigo!!! Nos veremos en la galaxia!