Racing en caída libre, perdió 3 a 1 con Tigre
El Matador venció 3 a 1 a la Academia, que sufrió su tercera derrota al hilo en el Apertura. Los goles: Romero Russo y el Gonzalo Martínez, tras una gran acción individual en su debut. El equipo de Costas tuvo muchos errores defensivos.
Racing se desmorona. Cada partido que pasa juega un poquito peor. La esperanza de ver algo mejor, siempre en el ADN racinguista, dura hasta que se pone en movimiento la pelota. Cuesta encontrar un equipo que supo tener corazón de campeón, y que mantuvo a la mayoría de sus jugadores, que sufra tan rápido un deterioro tan evidente. ¿Dónde quedó el semifinalista de la última Copa Libertadores y subcampeón del Torneo Apertura? Ni las cenizas.
Errores groseros. Horrores, en realidad, de jugadores que supieron tener nivel superlativo. Sosa y Cambeses, quizá las dos máximas figuras del modelo 2025, fueron los peores de la cancha. Y con fallas groseras. Así, sumado a un cuerpo técnico que luce perdido con dos refuerzos de buen pie a los que no puede insertar, la Academia solo suma derrotas y se ubica última en un inicio de campeonato que ni el más pesimista habría imaginado.
Tigre se aprovechó de un equipo que defiende muy mal y hace agua por todo el ancho de la cancha. Lo que peor hace es marcar en ataque. Los centrales, abiertos y distraídos, tienen que cubrir estancias. Todos los goles tuvieron ese punto en común: línea demasiado alta sin escalonamiento, falla grosera individual y nadie capaz de apagar el incendio.
De principio a fin, el Matador siempre fue más que Racing. Si se le complicó fue porque se quedó en la última mitad del segundo tiempo y dejó que los de Costas se acercaran demasiado al arco de Zenobio, quien era uno de los mejores hasta que falló en el zurdazo de Rojas que se le metió.
En los goles del equipo de Dabove se observaron bloopers. En el primero, Sosa erró un cabezazo insólito y de ahí partió un pelotazo que encontró dormido a García Basso. Romero corrió un campo entero para irse mano a mano con Cambeses y eludirlo para poner el 1-0. Los delanteros locales tenían bien estudiado a Racing: era pelotazo directo e ir a buscar la falla, que en este 2026 viene apareciendo muy seguido.
Lo curioso del partido fue que en el único buen momento del equipo de Costas siguió cometiendo errores amateurs. Ya 1-1, y con todo a favor para ir a buscar el triunfo, a Sosa le volvió a sobrar un pelotazo y Russo sacó un remate que se le metió entre las piernas a Cambeses, de flojísima reacción. El tercero, ya en tiempo adicionado, fue otro regalo de Pardo con la línea bien alta y otra corrida, esta vez del Pity Martínez, para terminar definiendo bárbaro para el 3-1.
Sin un equipo que tenga hoy una idea clara, mucho menos identidad, Gustavo Costas navega su peor momento en Racing. Haber sacado a Miljevic y a Carboni, a los 60’ de partido, deja en claro que los dos refuerzos de jerarquía que llegaron por ahora no encajan en esa idea que tiene el técnico. Porque, pese a quien le pese, lo mejor que siempre hizo su Academia fue tener poco la pelota e ir a buscar la segunda pelota. Hoy tiene otros intérpretes y unos problemas bárbaros para acoplarlos.
Agencia Prensa Cívica
Fuente Olé / Darío Rocha
Editor: EM

