Nacionales

Amores, Maradona y dictadura: el libro de Francisco

El papa Francisco publicará la próxima semana su primera autobiografía en la que recorre eventos históricos claves, que van desde la Guerra Fría hasta los ataques terroristas del 11 de septiembre, a través de sus ojos.

El Sumo Pontífice, en “La vida: mi historia a través de la historia”, hace frente a las acusaciones en su contra que dicen que no hizo lo suficiente para frenar la dictadura militar. “Desde entonces, me han dicho que el gobierno argentino hizo todo lo posible por ponerme una soga en el cuello, pero no encontraron pruebas, porque yo estaba limpio”, afirmó el jefe del Vaticano, de 87 años.

Desde estar “deslumbrado” por una hermosa niña hasta su papel en la dictadura de Argentina, el papa Francisco repasa sus memorias en su primera autobiografía. En La vida: mi historia a través de la historia, que se publicará la próxima semana, el hombre de 87 años está en modo narrador, bromea y comparte anécdotas personales que lo han afectado profundamente, además de recorrer eventos históricos va desde la Guerra Fría hasta los ataques del 11 de septiembre.

La Iglesia Católica casi se pierde a su primer Papa sudamericano después de que una niña se involucrara con el joven Jorge Bergoglio. Una primera novia, que trabajaba en el cine, no impidió que Bergoglio se apuntara al seminario. Pero el aprendiz de sacerdote estaba en la boda de un tío cuando quedó “deslumbrado” por una chica “tan hermosa, tan inteligente, que me dio vueltas la cabeza”, dijo Francisco al periodista italiano Fabio Marchese Ragona, quien realizó las entrevistas para el breve libro. “Durante una semana la imaginé mentalmente y me resultó difícil orar. Afortunadamente pasó y pude dedicar mi mente y mi cuerpo a mi vocación”, dijo.

Francisco también habla de otro gran amor: el fútbol. Hay un capítulo completo dedicado al extravagante delantero Diego Maradona, cuyo gol de la “mano de Dios” contra Inglaterra ayudó a Argentina a ganar la Copa del Mundo en 1986. “Cuando, como Papa, recibí a Maradona en el Vaticano hace unos años le pregunté, en broma: ‘Entonces, ¿cuál es la mano culpable?’”, dijo. 

Desde los primeros días de su papado, Francisco ha pedido que la Iglesia se convierta en un lugar más acogedor, incluso para aquellos considerados pecadores, una postura que ha irritado a los conservadores acérrimos dentro de la centenaria institución. Tres meses después de provocar protestas al autorizar la bendición de parejas homosexuales, el Papa resta importancia a las acusaciones de que está “destruyendo el papado” y dice que está sordo a los peores insultos.

En la dictadura. Francisco habló sobre su papel como jefe de la orden jesuita en Argentina de 1973 a 1979, durante la brutal dictadura militar del país.

Cuando fue elegido Papa en marzo de 2013, fue acusado de no haber hecho lo suficiente para ayudar a dos misioneros que fueron encarcelados, torturados y liberados durante su liderazgo, afirmaciones que él rechazó. “Las acusaciones en mi contra continuaron hasta hace poco; una venganza de parte de izquierdistas que sabían perfectamente cuán opuesto estaba yo a atrocidades como esta”, dijo el exarzobispo de Buenos Aires. “Desde entonces, muchas personas me han dicho en privado que el gobierno argentino de entonces había hecho todo lo posible para ponerme una soga alrededor del cuello, pero no encontraron pruebas porque yo estaba limpio”, dijo.

El reportero Marchese Ragona dijo que Francisco “nunca antes había dado tales detalles sobre ese período”, pero que las memorias tenían un propósito más amplio. 

El Papa quiere que sea “útil en particular para los jóvenes, para que puedan beneficiarse de las historias de una persona mayor”, indicó.

La última monarquía. “Si investigara todo lo que se dice y escribe sobre mí, ¡necesitaría una sesión semanal con un psicólogo!”, bromeó. Se refiere a los desafíos de gobernar desde el Vaticano, que describe como “la última monarquía absoluta en Europa”. 

A pesar de su salud cada vez más delicada, Francisco insiste en que no tiene ninguna causa lo suficientemente grave como para hacerlo pensar en dimitir. La dimisión es una “posibilidad lejana” que solo se justificaría en caso de “un impedimento físico grave”, afirmó.

Tampoco hay señales de que esté poniendo algo en pausa: a pesar de haber sido sometido a una operación abdominal en 2023 y haber sufrido repetidos casos de bronquitis en los últimos meses, la agenda de Francisco está apretada, con un largo viaje a Asia previsto para finales del verano.

Las memorias se publicarán en ediciones italiana, inglesa, alemana y francesa la próxima semana.

Le Observatorio Romano /Editor EM

Fotografía: Edgardo Miller /Aula Paulo VI. Vaticano.