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JUAN DOMINGO PERÓN, MAESTRO MASÓN

Por Dr. Antonio Las Heras.- Se cumplirá, el venidero 1ero de julio, medio siglo del fallecimiento de Juan Domingo Perón. Hay un tema, en particular, sobre su vida del que poco se ha escrito, investigado y estudiado. Nos referimos a la condición de miembro de la Orden Masónica.

Hoy ya, prácticamente, ninguno niega la condición de Hermano Masón del tres veces presidente de los argentinos a través de elecciones nacionales, general Juan Domingo Perón. Lo que sí se sigue en debate es cuándo, cómo y quién lo inició en esa orden universal.

Años atrás el “Venerabili” Licio Gelli (1919/2015) dio algunos reportajes a medios gráficos y televisivos de la Argentina donde afirmó “Perón era Masón, yo lo inicié mediante un ritual simple…” conocido como “de la boca a la oreja.” La cuestión no termina allí pues en una entrevista afirmó que la iniciación tuvo lugar en Puerta de Hierro, días antes de la partida de Perón a Buenos Aires. En otras ocasiones complicó más sus dichos, al afirmar que lo hizo durante una noche, al lado del monumento a Giuseppe Garibaldi en la porteña plaza del mismo nombre del barrio de Palermo, frente a la Sociedad Rural Argentina.

A nuestro juicio cuando Gelli afirma que fue él quien convirtió en miembro de la Masonería Universal a Perón no lo está haciendo sólo para alardear mintiendo descaradamente, sino para ocultar la verdadera historia que una persona con sus relaciones.

También hay quienes afirman que su ingreso a la Masonería fue en España, durante el exilio. Lo que es improbable en grado sumo pues el franquismo perseguía a esta orden, habiendo encarcelado a muchos y obligando a tantos otros a dejar el país como sucedió con el presidente de la República Española y Maestro Masón Manuel Azaña quien tuvo que radicarse en Francia.

Nuestra información, obtenida verbalmente de fuentes masónicas confiables y por datos cruzados entre varias personas que no se conocían entre sí es que Perón ingresó a la Masonería durante 1936, en Chile, donde se encontraba como Agregado Militar en la Embajada Argentina en esa nación. Por entonces tenía el grado de mayor y ascendería enseguida a teniente coronel. No es casual, entonces, que en 1937 publicara su estudio “La idea estratégica y la idea operativa de San Martín en la Campaña de los Andes” tema vinculado a las logias lautarinas.

Siempre de acuerdo a nuestras indagaciones Perón concurriendo a esa logia llegó al segundo grado; es decir, Compañero. Tras lo cual pasó a otro destino militar dejando Chile.

Hay quienes han supuesto que la Iniciación tuvo lugar en 1939 cuando formó parte de la misión de estudios en Italia, enviado por el Ejército Argentino. Para nosotros fue en alguna logia de ese país en que fue exaltado al grado de Maestro.

En una entrevista periodística, ofrecida durante 2017, el Dr. Nicolás Orlando Breglia – por entonces Gran Maestre de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones – reconoce la condición de hermano masón del Gral. Perón. A punto tal esto es así que, en dicha orden, funciona una logia que lleva el nombre de Juan Domingo Perón. En otro diálogo, Breglia será contundente al comentar: “Perón muere como masón regular del Gran Oriente Italiano.” Lo que confirma nuestras investigaciones de que fue allí donde alcanzó el grado de maestro.

Es interesante señalar un informe de los servicios de inteligencia de España donde se afirma que – en tiempos de la primera y segunda presidencia – “los ministros de economía Alfredo Gómez Morales, Roberto Ares y José Constantino Barros, el ministro del interior Angel Borlengui, el ministro de marina, almirante Enrique García y el jefe del Partido Peronista, almirante Eduardo Teissaire” integraban la Masonería. Este último asumió en 1954 como vicepresidente de la nación.

Tras el regreso de Perón en 1973, el presidente Héctor J. Cámpora designó a Gómez Morales como máximo autoridad del Banco Central. El 21 de octubre de 1974, ya con María Estela Martínez, Vda. de Perón como presidente de la nación, fue designado – una vez más – ministro de economía.

Borlengui tenía como secretario a otro masón, Abraham Krislavy.

Empero, donde alcanza mayor notoriedad la actividad masónica en torno a la figura de Juan Domingo Perón es en el período previo a su regreso definitivo a la Argentina hasta su fallecimiento.

El regreso de Perón a la Argentina, así como la restitución de los restos mortales de Eva Perón, requirieron de la intervención tanto del Vaticano como del grupo masónico que encabezaba Licio Gelli. Este mismo ha dicho – y en esto no hubo confusiones en su discurso – que: “En ese momento estaba como presidente Lanusse, entonces me puse de acuerdo con los tres generales e hice que Lanusse me recibiera, para decirle si podíamos llegar a un acuerdo, convocando a elecciones en Argentina, y que presentaríamos a Héctor Cámpora. Así Lanusse terminaba en paz su mandato.”

Estos decires podrían tomarse como una bravuconada de Gelli si no fuera por un hecho singular que sólo puede entenderse en el marco de un particular agradecimiento entre “frates” y es el hecho de que el 18 de octubre de 1973 Perón firma el decreto Nº 34 por el cual se concede a Licio Gelli la Orden del Libertador General San Martín, en grado de Gran Cruz “por los importantes servicios a la Nación” (sic). El decreto está firmado por Perón así como por el ministro de relaciones exteriores, el canciller Alberto Vignes, otro destacado Hermano Masón. El decreto es publicado en el Boletín Oficial del 24 de octubre de 1973.

Llegado a este punto cualquiera tiene derecho a preguntarse, ¿cuáles fueron esos “importantes servicios a la Nación” a que hace referencia el decreto?

A mayor abundamiento hemos de recordar que el mismo día de la firma de la concesión de esa Gran Cruz – tal vez la mayor distinción que la Argentina otorga – Perón y su esposa recibieron en el Salón de Acuerdos de la Casa Rosada a los miembros de la Confederación Masónica Interamericana que asistían a un Congreso Masónico realizado en Buenos Aires. Entre los asistentes se encontraba “il Venerabili” Licio Gelli. Diarios de aquella fecha publican la noticia.

Vignes contaba como secretario a Víctor Enrique Boully, también Maestro Masón.

En el Ministerio de Bienestar Social, que estaba a cargo de José López Rega, había también masones.

Antes de seguir, dejemos bien en claro que José López Rega (apodado “El brujo”) no fue miembro de logia masónica alguna, ni iniciado en los llamados Augustos Misterios de la Orden Masónica. Estuvo metido en temas de Astrología, esoterismo y asuntos similares; pero nada de eso tiene relación con la pertenencia a lo masónico. Por eso, insistimos, queremos que esté en claro que José López Rega no tuvo la menor relación con entidad masónica alguna; ni de la Argentina, ni de ninguna parte del mundo.

Volviendo a quienes si fueron maestros masones y ocuparon cargos en el Ministerio de Bienestar Social, tenemos a José María Villone, quien resultó un colaborador especial del ministro. César de la Vega tuvo a su cargo la Secretaría del Menor y la Familia; tiempo después sería embajador en la UNESCO así como en Francia. César de la Vega era, nada menos, que el Gran Maestre de la Gran Logia de la Argentina, que si bien sólo es una de las varias instituciones masónicas que hay en la Argentina es la que cuenta con mayor cantidad de miembros en el país y es la que era visitada por Licio Gelli.

Cuando el triunfo de la fórmula Cámpora – Solano Lima ingresa al entonces Concejo Deliberante un hermano masón de dilatada trayectoria en el campo de la política; el dirigente socialista Simón Lázara. A la vez, queda en tercer lugar de fórmulas presidenciales la que encabeza Francisco Manrique con el 14,9% de los votos. Manrique también era Hermano Masón.

Perón fallece el 1º de julio de 1974. En 1987 desconocidos mutilan su cadáver embalsamado cercenando sus manos. Masones que alcanzaron el grado de “Venerable” aseguran que ese hecho está vinculado a un ritual específico que se transmite “de la boca al oído” cuando se adquiere tal condición.

Antonio Las Heras es doctor en Psicología Social, filósofo e historiador. “Masonería en la Argentina: Enigma, secreto y política”, es su más reciente libro. www.antoniolasheras.com